18 de septiembre de 2012

Carlitos y Mariana: Un libro y una canción.


Hace muchos años, cuando yo empezaba a interesarme en la música (más específicamente, en el rock mexicano) conocí a un grupo que, en el primer momento, no me causó una buena impresión, La Ingrata y Las Persianas eran canciones que no terminaban de convencerme, tal vez porque yo prefería a los grupos con un estilo un poco más inglés, aunque eso suene muy malinchista. Pero siendo un grupo tan importante dentro de la escena musical mexicana no podía simplemente ignorarlos, así que un día me puse a buscar más canciones suyas y poco a poco me fueron gustando.


Dentro de las muchas canciones que me gustaron de este grupo estaba una que me dejaba un poco confundido, la melodía sonaba bastante bien y algunos versos empezaban a quedarse grabados en el corazón de pollo que yo ya tenía por aquellos años:

Por alto que esté el cielo en el mundo,
por hondo que sea el mar profundo,
no habrá una barrera en el mundo
que mi amor profundo no rompa por ti.

Era una canción de amor, claro... pero la letra tenía algo, hablaba sobre Carlos, un chico que se sale de la escuela y le confiesa su amor a Mariana, y por esta misma razón es etiquetado como un niño anormal. En aquellos años me quedé con la idea de que los demás no comprendían lo que Carlos sentía y por eso mismo etiquetaban al pobre niño enamorado como un anormal.

Fue hasta hace poco, gracias a una amiga de Facebook, que me enteré de que esa canción de Café Tacuba estaba basada en un libro de José Emilio Pacheco, un escritor mexicano; así que, en cuanto terminé de leer el libro que estaba leyendo en aquellos días (Tokio Blues de Haruki Murakami), me puse a buscar el libro Las Batallas en el Desierto, para comprender mejor de qué hablaba la canción. Y por fin pude entender qué era lo que pasaba con ese chico enamorado.

Precaución Spoiler:


Carlitos era un estudiante de primaria que vive en la colonia Roma de los años 40. Por aquellos años se oían noticias de que en el Medio Oriente había una guerra entre la recién establecida nación de Israel y la Liga Arabe, y los niños jugaban a ser judíos y árabes en el patio de la escuela, los niños llamaban a ese juego Las Batallas en el Desierto (de ahí el nombre del libro).

Por aquellos años, Carlos conoce a Jim, un niño que vive con su madre en un departamento, cerca de la escuela a la que van y se vuelven buenos amigos. Todo va bien hasta el día en que Jim invita a Carlos a su casa y éste conoce a la madre de Jim, Mariana. De repente, la música ya no es solo música, y Carlos piensa en que le hubiera gustado estar más tiempo cerca de ella o si al menos hubiera podido llevarse una foto suya. En una sinfonola suena un bolero: Obsesión (algunos versos de este bolero son usados en la canción de Café Tacuba).

Y cuando ya no lo puede soportar más, Carlos decide confesarle a Mariana lo que siente por ella. La madre de Jim se siente conmovida, pero le explica al pequeño niño que eso que siente no puede ser, él es apenas un niño y ella es una mujer mayor, él aún tiene un largo camino por delante... y antes de que el niño se fuera del lugar, ella le da un beso en la mejilla.

Y todo pudo haber quedado ahí, pero no, los padres de Carlos piensan que eso que el niño hizo está mal, y lo llevan con un sacerdote y con un psicólogo. El psicólogo le hace pruebas y lo estudia como si se tratara de un objeto raro que tiene que examinar, el sacerdote le hace preguntas raras al niño, le pregunta si Mariana estaba desnuda, si existe la posibilidad de que ella estuviera realizando actos sucios antes de que él llegara, si Carlos había cometido malos tactos y derrame... y el pobre niño solo termina más confundido que al principio.

Después de todo, lo único que él había hecho era confesarle su amor a una mujer mayor, quién hubiera pensado que un sentimiento tan puro podía causar tantos problemas. Carlos vuelve a saber de Jim, hasta varios años después, cuando se encuentra con un viejo amigo de la escuela, que lo pone al tanto de lo que ocurrió en la escuela después de que él le confesó su amor a Mariana.

Les contaría más pero creo que ya conté demasiado, aun así, les recomiendo que lean el libro, es una lectura muy corta y en lo personal, me gustó bastante. Buscando en la web, encontré un blog en donde se encuentra el libro completo, por si alguien se anima a leerlo desde su computadora, aquí les dejo el enlace a esa página: Click Aqui.


"El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio."

Nos leemos en el siguiente post. Peace&Love

5 viajeros han dicho:

Mariela Garcia dijo...

Que linda historia... ni idea de saber que se basaba en un libro, de lo que nos enteramos... :D justo estoy a punto de postear algo sobre las edaddes... beso! ♥

Marite Alarcón dijo...

Uy grande Café Tacuba... grande!!!

Me encantó la historia!

la MaLquEridA dijo...

Hoy estoy en contra de casi todo jaja.

No me gusta Café Tacvba, (¿te conté que cené una vez en el Hard Rock con Meme?) pue ji una vez que comimos hamburguesas pero ni aún así me convence el grupo.

De la película vi un poco pero todo lo que sea televisa me causa escozor así que contando con los actorcitos que son made in televisa pues no me gustó.

El libro es lo único que se salva porque ese si me gustó ja.

Saludos Mago.

Jo dijo...

que pedazo de recuerdo me haz traido!!!! y pensar que unos se jactan de leer a otros autores porque les da caché...


que pedazo de post!!!!

besos magicos!!!!!

Martuchis dijo...

Me gusta mucho Café Tacuba, y de hecho los tengo contemplados para el último Lunes de este mes (ya te revelé uno de los posts futuros, algo que nunca hago... jejejeje).

Oye por otro lado no conocía esa historia de esa canción de los Tacubos, muy interesante... Quien lo iba a decir, todos los días se aprende algo.

Gracias por compartirnos esta historia.

Saludos Mago.

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