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16 de abril de 2014

Una de esas historias pocas veces contadas (Segunda parte)



Una chica va caminando por la calle, de camino a la casa de su abuela. Ella va muy distraída, pensando en muchas cosas. Piensa, por ejemplo, en aquel chico que no ve desde hace mucho tiempo, y se pregunta porqué tuvo que terminar con él, cuando todo parecía indicar que eran el uno para el otro... o tal vez no, se responde ella misma. Lejos de ahí, unos ex-compañeros de la preparatoria me buscan para invitarme a formar parte de una banda. A mí me parece un poco raro eso de tener una banda, ahora que ya no estamos en la escuela. ¿En verdad quieren tocar en una banda de rock?. No es que yo no quiera, pero por estos rumbos, la música en vivo está muy alejada de nuestros gustos musicales, sobre todo del rock. Al menos en la escuela, teníamos el pretexto de "tocar para los chavos", ¿pero fuera de ella?... como sea, acepto su invitación.

Keyla sigue caminando distraída, tal vez pensando en cómo habría sido su vida si hubiera vivido como una chica normal, al lado de sus padres... y de repente, salta rápidamente a un lado, para evitar que una motocicleta la atropelle; al hacer eso, no puede evitar caer al suelo. El tipo de la motocicleta se acerca para ver si ella está bien. Ella está asustada y un poco adolorida por la caída, pero está bien. Reconoce al motociclista, es uno de los chicos que viven cerca de su casa. Él la ayuda a levantarse y le pide disculpas, ella está molesta con él, pero se siente un poco apenada, pues sabe que ella era la que iba distraída. Edgar vuelve a su motocicleta y se despide. Ella llega a casa de su abuela y piensa que ese chico es un tonto.

Los ensayos con la banda empiezan y es evidente que sonamos bastante mal, pero no nos desanimamos. En los ensayos, todos bromean sobre ser famosos y tener fans, fantasean sobre ser acosados por groupies y esas cosas. Yo no lo digo, pero la idea empieza a gustarme: "tocar en una banda para conseguir chicas" (creo que así iniciaron los Hombres G). Obviamente, nunca tuvimos groupies, aunque el cantante invitaba a sus amigas a los ensayos y a algunas presentaciones, pero él (con su maquillaje, su ropa de chico emo, y en algunos casos, hasta diademas con moños rosa) desentonaba con la apariencia de los demás miembros de la banda.

En medio de todo esto, yo sigo pensando en aquella chica que conocí hace tiempo. La verdad, a mi no me interesa conseguir "chicas", yo solo quiero conocer a alguien interesante. Y el día menos esperado, Keyla regresa, ¡en forma de contacto de MSN! :D (ok, no)... ehmmm... ¿en dónde estaba?... ah, sí... cuando yo menos me lo esperaba, ella regresó. Me saludó y nos pusimos al tanto de lo que nos había sucedido a ambos. Antes de despedirnos intercambiamos números de teléfono para seguir en contacto. Ya no éramos nada, pero me alegraba saber que ella había "regresado".

Después de algunos días, cuando le pregunto si podemos vernos, ella me confiesa que ya no es posible, pues está saliendo con alguien... no, de hecho, no solo está saliendo con alguien: ella y él viven juntos. Keyla me dice que hace algunos meses, un chico estuvo a punto de atropellarla, y que después de eso, volvieron a verse, se hicieron novios, y un día, simplemente decidieron vivir juntos. Todo esto me tiene un poco confundido, pues antes de confesarme todo esto, parecía que aun había algo entre nosotros. Aún así, lo acepto, y le digo que me alegro por ella. Nos despedimos y durante algunos días no se nada de ella. Al reflexionar sobre todo esto, empiezo a pensar que, ahora que ella ya está con alguien, yo también debería cerrar ese "ciclo", olvidar esa relación, y seguir adelante (no iba a ser tan fácil).

Casi una semana después de nuestra última conversación, me envía un mensaje, diciendo que quiere verme. Nos encontramos en uno de los tantos lugares que frecuentábamos antes, y me dice que últimamente ha tenido la necesidad de conversar con un amigo sobre ciertas cosas. Me cuenta que su esposo la engaña (ha leído los mensajes que él le envía a otra chica desde su celular), me dice que él la trata muy mal, que constantemente la insulta, y que hasta hace poco, ni siquiera la dejaba salir de casa. Lo peor de todo es que está embarazada y no sabe si debe continuar con él o si debe dejarlo, ella dice que aun lo ama. Yo la escucho y le digo que es algo complicado, que debería pensar bien las cosas. Antes de despedirnos le digo que, si necesita algo, siempre puede contar conmigo.

Unas dos semanas después, ella me dice que él no llego a dormir a casa, que ya no puede seguir así y que ha decidido dejarlo. Mientras me confiesa esto, me dice que nunca ha dejado de pensar en mí, yo entiendo que éste no es el momento de volver a tocar ese tema, pero me da igual, y le digo que yo tampoco he dejado de pensar en ella. Ella me dice que no puede dejarlo así nada más, que antes de eso hablará con su abuela y sus tíos, pero que ya lo decidió, también me dice que si yo quiero regresar con ella debo estar consciente de que ahora ella tendrá un hijo... y sí, con todo lo que eso implica, yo le digo que acepto esa responsabilidad.

Estimados lectores, aún no me explico cómo, en aquella ocasión, estuve a punto de ser padre o.O

En fin, durante algunos días seguimos enviándonos mensajes, haciendo planes, y todo eso. Ella me dice que está feliz de saber que volveremos a estar juntos, yo le digo que también estoy muy feliz de haberla encontrado nuevamente. Todo parece ir tan bien... hasta que, una noche, recibo un mensaje suyo, diciendo que no puede seguir con esto, que sería mejor que yo me olvidara de ella. Le envío un mensaje preguntándole porqué dice eso. Ella me cuenta que habló con su novio y le dijo que lo dejaría, al principio él se molestó con ella, pero después, se dio cuenta de que estaba mal y le pidió perdón, le prometió que intentaría ser un mejor esposo para ella, y ella aceptó darle otra oportunidad. No puedo creer que haya pasado esto, con lo decidida que ella parecía estar. Pienso en convencerla para que lo deje, pero entonces me doy cuenta de lo que estoy a punto de hacer, ¿en verdad le pediré a una chica que deje a su marido para estar conmigo?. Ella me pide disculpas y me dice que estaremos mejor así. Le deseo la mejor de las suertes y nos despedimos.

Una vez más, me vuelvo a sentir solo. Pero al menos, esta vez, ya no siento la necesidad de volver a buscarla, se que ella ya tiene una familia y que estará bien (o al menos eso quiero creer). Los ensayos con la banda continúan, todo sigue igual.

Semanas después, me encuentro en el Parque Ecológico con algunas personas que conocí en la página que mencioné en el post anterior, una de las chicas me pide que los acompañe a un bar que queda cerca de ahí, le digo que se me hace tarde pero ella insiste, me dice que hay otros chavos que también son de donde yo vivo, que después me puedo ir con ellos. Curiosamente, uno de esos chavos resulta ser Julián, el "acosador" de Keyla. Los acompaño, pensando que alguno de ellos tiene coche y que él podría llevarme a casa, pero se nos hace tarde y resulta que no tenemos transporte para regresar. Alguien sugiere caminar, y todos empezamos a considerar esa posibilidad. Aún así, una hora y media después de la última salida programada, un carro del transporte colectivo se detiene justo delante de nosotros. Todos subimos y regresamos a casa, pero el carro nos deja solo a orillas del pueblo donde vivimos, ahora tenemos que caminar. Todos toman caminos distintos, y para colmo, Julián y yo terminamos caminando juntos. Después de un largo silencio incómodo, él me pregunta por Keyla, yo le digo que no se nada de ella desde hace mucho tiempo. Me dice que eso le parece raro, pues apenas hace un mes, ella le contó que éramos novios otra vez. Le digo que eso no es cierto, y que no se porqué le dijo eso. Después, él me dice que ella también le había contado que tendría un hijo, y me dice que seguramente eso también lo inventó, yo le digo que si, que tal vez es eso. Él llega a su casa y yo continúo caminando, nos volveríamos a encontrar en otras ocasiones, pero sin decirnos nada más.


Aún así, esta historia no termina aquí...




Para leer la primera parte de esta historia: Click aquí
La tercera y última parte será publicada la próxima semana

2 de abril de 2014

Una de esas historias pocas veces contadas (Primera parte)

Antes de empezar con el post de hoy, creo que debo hacer una aclaración; y es que, desde un principio, planeamos que el post de los Jueves de Cómics fuera publicado quincenalmente, considerando la poca frecuencia con la que actualizamos el blog. Olvidé mencionar esto en el primer post de esa sección, tal vez porque pensé que nadie notaría ese detalle, pero ya que el Sr. Alexander Strauffon nos hizo la observación de que se nos pasó un Jueves de Cómics, decidimos aclararlo aquí. Fin Del Comunicado.




Ahora, para que no digan que este BLOG PERSONAL no es tan "personal", he decidido acceder al sistema de archivos en los que se almacenan mis viejos recuerdos, solo para venir a contarles un pequeño capítulo de mi vida, relacionado con una chica que fue capaz de provocarme serios conflictos emocionales durante un considerable periodo de tiempo (léase como: me rompió el corazón, ¡tres veces! e__e). Pensaba enviar mi historia a La Rosa de Guadalupe pero... mñehhh... creo que mejor la comparto con ustedes, aquí en el blog.

Nota: En realidad, el autor y administrador de este blog odia con toda su alma (pretenciosamente culta) los programas televisivos como la Rosa de Guadalupe y similares. Por si estaban con el pendiente.

Para no revelar la identidad de las personas mencionadas en esta historia hemos cambiado sus nombres.



Hace muchos años, cuando estudiaba la secundaria, trabajaba por las tardes en un ciber, y aunque me pagaban poco, tenía internet gratis todas las tardes y los fines de semana (en ese entonces, aun no tenía internet en casa, pues aun era algo de lo que se podía prescindir). Por aquellas fechas, existía una página web que funcionaba como red social de la ciudad de Tehuacán y sus alrededores; en esta página se podía personalizar un perfil, acceder a un chat público con conversaciones privadas, publicar contenido en los foros, y claro, conseguir muchos amigos para sentirse popular (al menos en la web). Entre todos los "amigos" que llegué a tener en aquella página, había una chica extraña, que se presentó como una encantadora bruja  (la llamaremos, simplemente, Keyla). Yo conversaba con ella cada vez que la encontraba conectada en el MSN, pero no era diferente a cualquiera de las otras chicas con las que conversaba casualmente, hasta el día en que se conectó y me dijo que yo le parecía un "chico interesante".

Cuando le pregunté porqué había dicho eso, ella respondió que había ido al ciber (el ciber en el que yo trabajaba) con unas amigas, y que me estaba observando en ese momento. Al leer eso me puse nervioso y me levanté para echar un vistazo, solo para darme cuenta de que el local estaba completamente lleno y que había varios grupos de chicas en varias computadoras. Intentando disimular mi nerviosismo volví a sentarme y le pregunté en dónde estaba exactamente. Después de darle muchas vueltas al asunto, me respondió que solo estaba bromeando, que sí había ido al ciber y me había estado observando, pero al final no tuvo el valor de acercarse. Una de sus amigas me había pagado, mientras ella salía del local con sus amigas.

Olvidamos todo ese asunto y, durante algún tiempo, todo siguió igual. Hasta una tarde en que ella se conectó y me pidió ayuda, ya que un chico (llamémosle... Julián), que vivía aquí, la andaba "acosando" para que aceptara salir con él (ella no vivía aquí, sino en otro lugar, también cercano a Tehuacán). Me dijo que me agregaría a una conversación para que le informara a Julián que ella y yo eramos novios. Lo hicimos de esa manera, y él terminó diciendo que solo estaba bromeando con eso de salir con ella, pero ella se lo había tomado muy en serio. Él prometió no molestarla más y la conversación terminó ahí (aunque él volvería a aparecer en esta historia una o dos veces más). Después de aquel día decidimos que tal vez eso de ser novios no era mala idea, así que, como si fuera cualquier cosa, nos hicimos novios.

Ella era una chica linda, simpática, adorablemente rara... y muy celosa. Salimos un par de veces y todo iba bien cuando estábamos juntos, pero apenas veía que no le respondía en el MSN (porque estaba ocupado atendiendo el local) se molestaba y me reclamaba diciendo que seguramente la engañaba con alguien más. En una ocasión, ella se desconectó, y 5 minutos después, una supuesta amiga suya me agregó para saludarme y decirme que yo le gustaba, y que si estaría dispuesto a salir con ella también; obviamente, eso era una "trampa", para ver si yo caía. Ella negó haberme puesto a prueba, pero parecía estar satisfecha por mi respuesta a las insinuaciones de su "amiga" (de la cual no volví a saber nunca más).

Estar con Keyla era ir constantemente de arriba a abajo, y viceversa. Un día era la novia perfecta que me consentía (a veces de manera exagerada), y al siguiente, podía dejarme de hablar o insultarme hasta hacerme caer en el mismo juego. En cierta ocasión, ella me reclamó, porque Julián (el chico mencionado unos párrafos antes) le había dicho que, en la escuela, yo hablaba mal de ella y que salía con varias chicas sin que ella se enterara. Ella creyó esas historias y dejó de hablarme por algunos días. Por aquel entonces, yo ya me había dado cuenta de que todas esas discusiones eran innecesarias y que tal vez era mejor terminar esa relación.

No terminamos con una discusión, no hubo reclamos ni peleas, simplemente fuimos perdiendo el interés y, un día, ella simplemente desapareció. Y ya que ambos vivíamos en lugares distintos y siempre nos veíamos en sitios que acordábamos previamente (casi siempre, en el centro de Tehuacán, que era como el punto medio entre ambos), nunca supe en donde vivía exactamente, y ella tampoco conocía mi dirección. Habíamos sido dos desconocidos que decidieron tener una relación un tanto extraña. Sin embargo, al poco tiempo de haber terminado, comencé a extrañarla y a preguntarme qué había pasado con ella.

Yo no sabía nada de ella, aunque Keyla también me extrañaba demasiado (esto lo supe después). Pero era tan orgullosa que prefirió "hacerme sufrir" antes que buscarme o , al menos, dar señales de vida para que yo pudiera saber que ella estaba bien.

Entre el momento de su desaparición y su inesperado regreso, conocí a otra chica (a ella la llamaremos Estela). Yo tenía 16 años y ella tenía unos 14 (según recuerdo), nos vimos un par de veces pero solo salimos como amigos. Conocí a la mamá de Estela en una ocasión en que ella enfermó; yo la estaba esperando en el lugar en donde nos habíamos visto antes, pero solo llegó su mamá para avisarme que su hija no podría llegar aquel día porque estaba un poco enferma. Días después, ella me contó que su mamá le había dicho que yo parecía un buen chico, y que haríamos una linda pareja. Cuando me di cuenta de que aun extrañaba a Keyla decidí que no era apropiado iniciar otra relación. Así que me fui a vivir con unos tíos durante unas dos semanas para distraerme un poco; durante dos semanas me la pasé practicando ejercicios de guitarra con mi primo, viendo tv y perdiendo el tiempo en otras cosas, para varias. Mi celular (que por aquellas fechas no era un artículo de primera necesidad, como ahora) lo había dejado olvidado en casa, y a mi regreso pude ver que Estela había enviado varios mensajes preguntándome en dónde me había metido. Para mí, ella era solo una amiga, pero creo que ella pensaba que éramos algo más. Incluso había un mensaje de su mamá, diciéndome que su hija estaba muy triste y que ojalá pudiera responder pronto a sus mensajes; el último mensaje fue el de su mamá y lo había enviado diez días antes. Quise responderle, pero después de pensarlo un rato decidí que era mejor dejarlo así. Siempre me sentí culpable por eso, pues Estela se había portado bastante bien conmigo, no éramos muy compatibles pero nos llevábamos muy bien; aún así, acepté que lo mejor era no volver a buscarla.

Durante algún tiempo, me pregunté cuándo saldría nuevamente con una chica. Veía a mi alrededor y ninguna me parecía lo suficientemente interesante como para provocar algo en mí. No es que yo fuera demasiado exigente, simplemente no podía sentir eso que quería volver a sentir. Sentía que era incapaz de relacionarme sentimentalmente con alguien más y eso me hacía sentir mal. Por aquellas fechas yo había empezado a interesarme aun más en la música y ya sabía tocar la guitarra. En la preparatoria, unos amigos de un amigo me convencieron de enseñarles a tocar también, y con algunos de ellos formé mi primera banda. Al enfocarme en la música pude mantenerme relativamente equilibrado y me olvidé por un tiempo de todo lo demás.

Sin embargo, después de terminar la preparatoria, volví a encontrarme con Keyla, o más bien, ella fue la que me encontró. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, y teníamos tanto que contarnos...

Pero de eso hablaré en otro post.









Pensé que esta historia podría terminarse en una sola entrada, pero veo que al menos tendré que dividirla en tres partes. Así que, esperen la continuación de esta historia... mmm... el próximo martes.

Nos leemos en el futuro, damas y caballeros. Peace&Love

1 de septiembre de 2013

Volviendo a ser...

Hace ya casi un mes que escribimos el último post, y desde entonces apenas hemos tenido tiempo para hacer algunas cosas por nuestra propia cuenta; la mayor parte del tiempo se nos ha ido en asuntos ajenos a nuestra propia persona, voluntad y satisfacción. Citando a Cortázar, he estado viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven.


Tras la muerte de mi padre, algunos parientes suyos decidieron que, según las costumbres católicas, se debían llevar a cabo una serie de rezos y oraciones para pedir por su eterno descanso... a pesar de que mi padre no era católico, y los miembros de la iglesia cristiana a la que él asistía ya habían realizado un servicio religioso en memoria suya. Así que, durante una semana más, tuvimos que recibir y atender a las personas que seguían viniendo a casa. Ver la casa llena de gente y sin poder tener un momento a solas fue un poco incómodo para mí, que estaba acostumbrado a vivir en un ambiente más cerrado y solitario.

Desde entonces, y hasta hace algunos días, me mantuve funcionando en modo semiautomático.

Hace una semana regresé a la escuela. Antes de eso, tuve que hablar con el personal administrativo de la universidad para explicarles lo que había sucedido (sobre todo para tocar el tema de los gastos) y, afortunadamente, me dieron la oportunidad de pagar la inscripción y la colegiatura en cuanto me fuera posible.

Retomé mis diarios (aunque no me gusta llamarlos así), que es en donde registro (desde hace un par de años) todo lo que hago y pienso, y que por lo general no puedo escribir en este blog, ya sea porque lo que escribo es demasiado trivial o porque es algo tan privado que espero que sea leído solo hasta después de mi muerte.

Vuelvo a tener tiempo para leer (lo cual ya me hacía falta), no había podido detenerme a escribir en el blog (hasta hoy, en este post), y en cuanto a la música... bueno, se supone que hoy me reuniría con unos amigos para volver a los ensayos, pero ando con la garganta irritada y con resfriado, así que... tal vez en esta semana.

Y así, poco a poco, he ido recuperándome a mí mismo. Siento que estoy volviendo a ser yo (o, al menos, a ser una versión de algo muy parecido a mí). También, durante todo este tiempo ha habido una persona que siempre ha estado conmigo y que me ha ayudado bastante a mantenerme en mi lugar y a no desplazarme a la deriva, una persona muy especial e importante para mí... pero esa, mis estimados amigos, es otra historia.




Por ahora, eso es todo, damas y caballeros. Nos leemos en el siguiente post.


Peace&Love

1 de agosto de 2013

Agosto...


Y se nos acabó el mes de Julio, con sus 31 días (y sus noches también); se nos fue despacito, aunque a veces parecía que iba rápido, pero el punto es que se nos fue. Y el mes de Agosto ya va desempacando y acomodando todas sus cosas a nuestro alrededor; le daría la bienvenida pero resulta que en la radio dijeron que el calor será muy intenso en este mes (canícula), y acá entre nos, nunca me ha gustado mucho el mes de Agosto, no se porqué, pero el nombre y el lugar que ocupa (el 8º) en el calendario nunca han provocado la suficiente simpatía en mí.

Aun así, Agosto ya está aquí: el mes en que llega el deshielo, dice la canción; aunque ese deshielo inició en Julio (pero esa es otra historia).

Pensaba hacer un recuento de todo lo que pasó en Julio, pero creo que me tomaría mucho tiempo y me alargaría demasiado, así que, para no aburrirlos (y para irme a dormir ya), aquí un pequeño resumen:

  • Mucho trabajo y poco tiempo libre.
  • Una nueva relación.
  • Libros: Aura (de Carlos Fuentes), Fahrenheit 451 (de Ray Bradbury), Rayuela (de Julio Cortázar), Los Simpson y la Filosofía (de varios autores) y Azazel (de Isaac Asimov).
  • Cumplí años.
  • Mi hermana cumplió años (el mismo día que yo).
  • Mi madre cumplió años (al día siguiente).
  • Llegué a un acuerdo (de tipo "laboral") con mi hermano, y si todo va bien, las cosas mejorarán por aquí (tanto para él como para mí).
  • Retomé un proyecto musical (con unos viejos amigos) que no parece ir tan mal.
  • Y otras cosas más que por el momento no recuerdo.
Así pues, se nos fue Julio, y Agosto ya está aquí... a ver qué tal nos va en este mes.


Se empezó a derretir la coraza y cayó...


Nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros.

Peace&Love


30 de junio de 2013

Esperando tiempos interesantes...

"Hay una vieja maldición, dice: Ojalá vivas tiempos interesantes"




De repente, un buen día, despertamos y descubrimos que la vida había dejado de sacudirse (o más bien, de sacudirnos), ya no había "muy arriba" ni "muy abajo", y todo parecía marchar en una indiferente linea recta que se extendía lejos, muy lejos, hacia un horizonte interminable...

Y es que, suele pasar (como ahora), que llegan días en los que simplemente no pasan demasiadas cosas... ¿cómo decirlo?... "emocionantes"... o tal vez es, como dicen algunos, que uno deja de asombrarse por las cosas que suceden a nuestro alrededor; no, la verdad es que esa idea siempre me pareció bastante simple. Uno no puede ir por ahí reaccionando con asombro ante todo... ¿o si?. Si así fuera, y todo nos pareciera asombroso, lo realmente fascinante dejaría de ser tan especial. Ya lo decía Cohen, el bárbaro:

Si vas por ahí constantemente con la boca abierta, se te va a llenar de moscas.

De cualquier manera, aun guardo una buena porción de asombro para todas esas pequeñas cosas: las estrellas, las nubes, y otros pequeños detalles, aun me parecen dignos de ser admirados de vez en cuando. Porqué no.

La rutina también debe ser un factor muy importante en todo esto: despertar, ir al trabajo, regresar a casa, dormir, y al día siguiente, repetir la misma secuencia. Si no fuera por los libros que leo, por la música que escucho (y que a veces toco), y por las conversaciones que tengo casualmente con alguna persona interesante (ya sea frente a frente o de manera virtual), probablemente moriría de aburrimiento.

Si... moriría... en una explosión mágica que liberaría a mi alter ego de su prisión carnal, para dejarlo volar libremente hacia los lugares y las personas que lo llaman constantemente, de día y de noche, que invocan su presencia de manera consciente e inconsciente, que ejercen una fuerza de atracción hacia él, orillándome también a mí a seguir un camino previamente trazado por esas fuerzas invisibles, a... a... ehmmm... ¿en qué estaba?... ah, si...

Tal vez estoy convirtiéndome en lo que ellos llaman "una persona normal". Eso me asusta un poco, no me agrada tanto la idea de llegar a ser "normal". Aunque, claro, la sola presencia del Mago me aleja de lo que ellos definirían como normal. Y es que, desde antes de que "él" llegara, una maldición muy parecida a la que se menciona al principio del post ya había sido pronunciada. "Tiempos interesantes" estaban por venir, y la llegada del mago solo confirmaba dicha maldición. Pero como siempre digo (cuando empiezo a revelar detalles sobre el origen y la naturaleza del mago), esa es otra historia que tal vez llegue a contarles en otra ocasión.

Por el momento, no hay señales de Tiempos Interesantes por ningún lado. Así que nos conformaremos con seguir con nuestra rutina por un rato más, pero preparándonos siempre para cualquier aventura que pueda surgir en el camino. Y si los tiempos cambian, entonces tendremos la oportunidad de quejarnos también por eso, como quien se queja por el frío y por el calor, porque llueve y porque no llueve, porque si y porque no.


Si bien es cierto que después de la tormenta viene la calma, el mago cree que esa afirmación podría funcionar también de manera inversa: no hay calma sin tormenta y no hay tormenta sin calma. Pero, bueno, sea en calma o bajo la tormenta, ya nos las arreglaremos para seguir adelante.

Y sí, este es uno de esos posts en donde no decimos casi nada, pero de todas formas lo decimos, solo por el simple placer de decir algo que no tiene importancia. Ustedes disculpen.

Gracias por su atención, damas y caballeros. Nos leemos en el siguiente post.



Peace&Love

3 de junio de 2013

Cosas que pasan...

Hace algunos días (para ser exactos, el 21 de mayo del año en curso), al regresar a casa después de mi primer día de trabajo, tuve la sensación de que algo no andaba bien, algo andaba fallando en algún lugar, y lo peor de todo era que solo estaba consciente de saber que algo estaba mal, pero no sabía qué era (esa intuición de mago siempre se queda a medias).  En vista de que todo parecía estar en su lugar, decidí tranquilizarme y fingir sorpresa en caso de que algo sucediera.

Durante la cena no hubo nada fuera de lo común, pero justo cuando estábamos terminando, llegaron las malas noticias. Mi tía y uno de mis hermanos llegaron con una cara de preocupación que nos intrigaba tanto a mi madre como a mí.

Después de darle varias vueltas al asunto, mi tía decidió ir al grano: unos agentes judiciales habían detenido a mi hermano esa misma tarde. En ese momento pensé que, como en alguna otra ocasión, lo habían detenido por alguna simpleza, pero había algo en la cara que ponía mi otro hermano que me decía que esto iba más allá de lo que yo pensaba, después de todo, él no suele preocuparse demasiado por cosas simples.


Lo que sucedió fue lo siguiente: hace aproximadamente un mes, la empresa en la que trabajaba mi hermano (como gerente general de una de sus lineas) decidió cerrar la linea en la que él trabajaba, dejando a varios trabajadores sin empleo y sin liquidación. Cuando esto sucedió, mi hermano decidió no involucrarse en el problema, así que tomó su camioneta (la camioneta que le había regalado su jefe hace unos 5 años, como premio por haber logrado una buena producción en el tiempo que él había llevado como gerente) y abandonó el lugar sin exigir su liquidación ni meterse en más líos. Los trabajadores demandaron a la empresa y no descansaron hasta lograr que la empresa les pagara lo que ellos exigían. Hasta ahí todo parecía indicar que ese capítulo ya estaba cerrado. Sin embargo, aquel martes, mi hermano había salido con su esposa en su camioneta (afortunadamente mi sobrina de 3 años se había quedado con mi madre), y de repente, otra camioneta se le atravesó, cerrándole el paso, y lo que sucedió a continuación fue que unos judiciales aparecieron y le informaron a mi hermano que estaba detenido. Él bajó de la camioneta y sin mostrar resistencia accedió a ir con ellos.

Su ex-jefe lo había acusado de haberse robado la camioneta que él tenía en su posesión, afirmando que esa camioneta era propiedad de la empresa y que mi hermano tenía que devolverla en el momento en que él dejara de trabajar en ese lugar. Sin embargo, aunque esta persona conocía la dirección y los números telefónicos de mi hermano, nunca se comunicó con él para informarle que tenía que devolver ese vehículo (que, como dije anteriormente, había sido un "premio por producción"). Además de eso, había otras acusaciones, pero lo de la camioneta era el punto principal de la demanda. Según lo que me contaron, la abogada que tomó el caso de mi hermano no parecía lograr ningún avance en el caso, lo que provocó que el jueves de esa misma semana mi hermano fuera trasladado al penal de la ciudad de Tehuacán. Lo único que logró esta abogada fue ampliar el plazo que habían dado para demostrar que mi hermano era inocente. 

Uno de mis tíos, preocupado por cómo iban las cosas, sugirió que llamaran a otro abogado, el cual mostró verdaderos avances desde el primer día en que llegó a la ciudad (él venía de Puebla). Yo simplemente veía lo preocupados que estaban todos y apenas podía informarme de lo que sucedía por las conversaciones que escuchaba en casa. Mi hermano llegó a comentarme que cuando ellos vieron a mi hermano mayor con la cabeza rapada y con ropas que no eran suyas, mi madre y mi tía no pudieron contenerse y se pusieron a llorar, en ese momento la persona que acusaba a mi hermano y su abogado se rieron de ellas con una gran satisfacción, lo que hizo que mi hermano sintiera una gran impotencia al no poder hacer nada para evitar esa situación. Debo aceptar que cuando él me contaba todo eso yo también me sentí bastante molesto, ya que mi hermano había trabajado en ese lugar durante varios años y no era justo que estas personas le pagaran de esta manera.

Lo que comentaban por aquí era que el dueño de la empresa había quedado resentido por haber perdido aquella demanda que los trabajadores habían impuesto contra él, y que a cambio, quería desquitarse con mi hermano, ya que cuando se cerró la linea en la que él trabajaba, se le ofreció un puesto en otra linea, pero mi hermano rechazó la oferta y decidió trabajar por su propia cuenta.

Al final todo salió bien, el miércoles de la semana pasada mi hermano salió libre (gracias a varias personas que declararon a su favor). Nunca he sido bueno demostrando afecto pero igual me presenté esa misma noche (junto con mis otros hermanos y algunos otros miembros de la familia) para darle un abrazo y acompañarlo un rato. Después de cenar en familia, decidí retirarme, ya que al día siguiente tenía que levantarme temprano. Seguramente varios pensaron que mi actitud, al ser el primero en irse del lugar, era un tanto apática, y hasta cierto punto eso es cierto (nunca me ha gustado estar rodeado de mucha gente), pero también es cierto que me alegraba saber que mi hermano estaba bien y que por fin había regresado a casa.

Ojalá pudiera demostrarles lo mucho que me importan, pero por el momento me conformo con saber que todos ellos están bien, y que si uno cae, todos estarán ahí para apoyarlo :)


Nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros. Peace&Love



PD: buscando alguna imagen para este post fui a dar con una página de noticias en donde mencionan el robo de la camioneta antes mencionada.

30 de mayo de 2013

Just a bad day

"¿A vos no te pasa que te despertás con la exacta conciencia de que en ese momento empieza una increíble equivocación?" — Julio Cortázar



Claro que si, Julio. Tantas veces me he despertado de esa manera. Y para muestra, un post :P


La historia comienza, como comienzan todos los malos días, muy de mañana. Supongo que a la mala suerte le gusta levantarse temprano.

Desperté tras una noche muy breve que apenas me permitió dormir unas cuantas horas, y al buscar mi celular, pude notar que no estaba en donde lo había dejado antes de dormir (sobre un mueble, cerca de mi cama, conectado con el cargador). Me deslicé perezosamente -¿de qué otra forma podía ser?-, y al asomarme sobre el borde de la cama lo pude encontrar, tirado en el suelo... aunque la pila y la tapa estaban a unos cuantos centímetros del resto del celular.

En ese momento supe que ese no era un buen día. Y recordé la frase con la que inicia este post.

Estiré la mano, recogí el celular (batería y tapa incluidas), y coloqué todo en su lugar, con la habilidad de un individuo desvelado que aun espera a que el sistema operativo de su cerebro termine de cargar. Lo encendí, y afortunadamente, la mala suerte no se había metido con mi celular. Pero claro, eso no cambiaba las cosas. Seguía siendo un mal día.

Bastó con echar un vistazo al reloj que estaba colgado en la pared para darme cuenta de lo mal que iba el día. Me levanté rápidamente y después de bañarme salí corriendo para no llegar (muy) tarde al trabajo.

Ya en el camino, algo de música para "suavizar" un poco el día... antes, durante y después del transporte colectivo. Un collage musical patrocinado por la reproducción aleatoria de mi reproductor de música y videos (Aunque los videos dejaron de habitar ese reproductor desde hace ya varios siglos).

Llegué al trabajo un poco tarde (más de lo esperado), pero no hubo ningún inconveniente, ya que en el lugar en el que me tocó trabajar esta semana solo estamos dos personas (y el otro chavo es buena onda :P).

El día transcurrió normalmente, aunque yo seguía preguntándome qué otras sorpresas me llevaría aquel día; y fue entonces cuando decidí olvidarlo y tomarme todo con muy buen humor, como dice el dicho: al mal tiempo, buena cara. Creo que ese cambio de actitud mejoró las cosas. La música también ayudó un poco, creo. Eso de escuchar música mientras trabajo hace que todo sea más llevadero.

Y ya casi al final del día, llegó una última sorpresa. Al ir a cambiarme y revisar las cosas de mi mochila, descubrí que mi dinero no estaba en donde lo había dejado, y a pesar de estar totalmente seguro de haberlo puesto en un determinado lugar, vacié mi mochila y revisé por todos lados, para estar seguro; pero no, mi dinero ya no estaba ahí.

Con el poco buen humor que me quedaba en ese momento, imaginé a un "diablillo" sobre mi hombro izquierdo, diciéndome que seguramente la otra persona que trabajaba conmigo había tomado ese dinero, y a un pequeño ángel en mi hombro derecho, diciéndome que no debía echarle la culpa a nadie, que tal vez se me había caído en algún lugar; y mientras ellos discutían, yo me preguntaba ¿cómo volvería a casa sin dinero? o.O

No quedaban muchas opciones, así que le dije al otro joven que trabajaba ahí que se me había perdido mi dinero y que si me podía prestar solo lo necesario para regresar a casa, a lo cual él me respondió que lo disculpara, pero que no tenía dinero (y el diablillo mencionado anteriormente susurró: "cómo no va a tener, si él tomó ese dinero", y yo empezaba a creerle). Justo en ese momento llegó otro trabajador de la misma empresa, que venía de paso, le conté lo que pasó y accedió a prestarme la cantidad que necesitaba. Conversando un rato con ellos logramos identificar al posible culpable, pero ya no tenía caso seguir pensando en eso. Como dije: al mal tiempo, buena cara. Y volví a casa.

Si lo pienso bien, no me fue tan mal. Creo que al final, todo depende de la actitud con que se tome uno las cosas. Ojalá pudiéramos mostrar siempre una buena actitud ante cualquier situación. Ojalá.



Y eso es un poco de lo que pasó ayer. El día de hoy pasaron otras cosas de las cuales probablemente hablaré en el siguiente post. Como pueden ver, ahora, la publicación de posts es más frecuente (o sea que esta vez SI "retomamos" el blog en serio), y también hemos decidido cambiar el nombre y la URL del blog, ya que eso de "Crónicas" no me tenía tan convencido, así que, después de pensar por un largo rato (en serio, si fue muy largo... cuando se trata de diseño, modificaciones y todas esas cosas del blog, pueden pasar horas antes de encontrar algo que me guste realmente), elegimos este nuevo nombre, y ya que la srita +Delirio Sosa dio el visto bueno a este cambio, decidimos dejarlo así n__n

Por el momento, eso es todo. Nos leeremos en el próximo post, damas y caballeros.

Y como dice el joven +Luis Morales: ésta, señores, es la línea final :P



19 de mayo de 2013

Blog On

"La gente que no necesitaba a la gente necesitaba a la gente a su alrededor para que se supiera que era el tipo de gente que no necesitaba a la gente." —Terry Pratchett




Saludos, damas y caballeros.

Después de aquellos posts... ehmmm... si... aquellos... que fueron del tipo "me voy pero no me voy", "me fui pero por aquí ando", "ya no estoy, así que luego nos vemos"... andamos nuevamente por aquí. Escribiendo. Porque es una de las pocas cosas que sabemos hacer medianamente bien.

¿El mago? El mago también anda por aquí. Conversando con él (y miren que hemos tenido largas conversaciones) descubrimos que ninguno de los dos sabe en qué punto empezamos a diferenciarnos el uno del otro; si, hubo un tiempo en el que yo no decía "el mago y yo", ahora ya no me extraña hablar en plural cuando hablo de "nosotros"... en fin. Ese es un tema aun no resuelto del cual hablaremos en futuros posts (¡Si! ya extrañaba decir "en futuros posts"... :P jeje). Las conversaciones internas siguen y, por el momento, toda esa información es información confidencial; ya iremos revelando algunas cosas en el otro blog, probablemente.

Pensaba hacer un post con el título "Lo que hice en mis vacaciones", en referencia a un escrito mencionado en un libro de Terry Pratchett (si, ando un poquito obsesionado con Terry Pratchett, y eso que solo he leído dos de los cuarenta libros del Mundodisco), pero me dio flojera y mejor hice este post, el cual se iba a publicar desde el jueves. Tuvimos que posponer la publicación del mismo porque anduve ocupado, ya que astistí a unos talleres y conferencias, organizados por la universidad a la que asisto. Ayer (sábado) finalizó este Congreso con un taller de Palingénesis (una experiencia fuerte pero muy interesante, ya les contaré cómo me fue).

Mientras escribía este post, veía con mi sobrino un especial de The Killers, en Telehit, y como siempre, no faltaron los comentarios de ese niño (por alguna extraña razón siempre siente la necesidad de hablar, aun cuando no hace falta e__e)

Él — Te pareces a ese.
Yo — ¿A quién?
Él — A ese (señalando a Brandon Flowers)
Yo — Mmmm... nahh (Oh, stop it, you :P)

Si, a veces sus comentarios no son tan malos. Qué niño tan simpático... y tan mentiroso barbero jeje. Por cierto, en el especial no pasaron el videoclip de Miss Atomic Bomb u.u o tal vez no lo vi, quién sabe.


Y ya para terminar, algo que a nadie le importa (para no perder la costumbre): Creo que me va a dar gripa. Apenas hace unos meses me libré de sus garras y ahora, nuevamente ha vuelto. Esperemos que se me pase rápido, no me conviene enfermarme esta semana, hay muchas cosas por hacer.

Así que, sin más que agregar por el momento, damos por finalizado este post, e ¡inauguramos la nueva temporada del blog! *Inserte aquí música de inauguración*... ok, no me hagan caso, creo que ando delirando, mejor nos leemos en el siguiente post.

Peace&Love

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