8 de febrero de 2013

Febrero... y aquí seguimos

Y después de varios intentos de publicar algo en el blog (intentos que no pasaban de entrar al blog y salir después de cinco minutos de no encontrar nada que decir), y hasta de haber pensado en la posibilidad de cerrarlo (temporal o definitivamente por tiempo indefinido), andamos por aquí nuevamente.


En fin, ya estamos en el segundo mes del año, ha iniciado un nuevo semestre en la universidad y esta vez, en serio, espero no dejar todo para el final. Debo aceptar que es emocionante aceptar el reto de hacer todo a contrarreloj y demostrarles a los demás (bueno, solo a mi) que puedo terminar todo a tiempo, pero no es divertido cuando eso me cuesta valiosas horas de sueño... horas de sueño que bien podría aprovechar de otra manera... y no, no me refiero a dormir, ya que de todas formas me dormiría tarde, pero al menos me desvelaría haciendo otras cosas, como por ejemplo, leer algún libro de la enorme lista de libros que aun tengo pendientes por leer, ver alguna película/serie/anime/loquesea, practicar con la guitarra, o conversar con alguna otra victima del insomnio (últimamente, cierta persona ha hecho que mis noches de insomnio sean más interesantes... bueno, esa es otra historia).

¿En qué estaba? Ah si. Creo que me he acostumbrado a hacer todo de esta manera. Dejo que las cosas se acumulen, para después, mágicamente, hacer todo en un tiempo límite y con la presión de no saber si terminaré todo a tiempo, pero creo que este semestre intentaré hacerlo de la manera correcta (como se supone que debe ser). Hasta el momento voy bien. Espero que mi carácter voluble no interfiera con mis planes.

Supongo que a esto se refería aquel maestro cuando mencionó que debería resolver mis problemas de estrés, en ocasiones he llegado a pensar que me parezco al conejo blanco, observando el reloj a cada instante y preocupándome porque se me hace tarde, siempre. ¿Ustedes nunca se han sentido así?


En otras noticias, ¿nunca les ha pasado que, un día, al despertar, se dan cuenta de que su alter ego no aparece por ningún lado? ¿no? ¿en serio? bueno... a mi me acaba de ocurrir, en estos días. Según parece, el mago se ha ido, no se si voluntariamente o forzado por alguna fuerza ajena a la nuestra; esperemos que esté en algún lugar seguro, mientras tanto, seguiremos esperándolo (bueno, no se ustedes, pero yo si).

Así que, sin más que añadir por el momento, me despido... nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros. Peace&Love


4 viajeros han dicho:

Alexander Strauffon dijo...

Ah, la universidad. Un tiempo con muchas altas y bajas, pero son experiencias únicas.

Damian dijo...

el alter ego se te fue, pero ¿a dónde? y ahora. la univ quita tiempo, dejemos la univ =)
no mejor no.
Insomnio, yo luego estoy q me duermo en la tarde, algo fregado con este calor.

Elbert Valentin dijo...

Alexander: En eso tiene usted mucha razón, ojalá hubiera más altas que bajas, pero por el momento es lo que hay jeje.

Damián: Ni idea de a dónde se habrá ido el Mago. Jajaja... gracias por el consejo, lo consideraré la próxima vez que la universidad empiece a estresarme :P jeje

Martuchis dijo...

Yo creo que todos nos hemos sentido en más de una ocasión exactamente como lo describes tú.

Yo también me quedo acá a esperar a que regrese El Mago.

un abrazo.

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