9 de abril de 2014

Hoy es miércoles, y otros avisos no tan necesarios

Buenas noches, damas y caballeros...


Previamente anunciamos que ayer se publicaría la segunda parte de esa historia que empezamos a contar la semana pasada. Sin embargo, hemos estado algo ocupados con ciertas cosas (en serio, ahora si estamos ocupados). Así que haremos esto:


  • La historia de la semana pasada no quedará inconclusa. Hay que contarla de principio a fin para poder descartarla de mi base de datos y hacer más espacio para otros archivos. Nota mental: debo dejar de comparar mis procesos mentales con los de una máquina. La segunda parte se publicará, a más tardar, el martes de la siguiente semana.
  • Este Jueves no habrá Jueves de Cómics, el próximo sí.
  • Habrá un post para hablar de algunas secciones del otro blog, para ir preparando un índice de los relatos escritos por allá (o algo así).
  • También empezaremos a actualizar nuevamente el otro blog.
  • Habrá un post sobre las aplicaciones para android que más me han gustado :D (Eso sí, les advierto que no soy un experto en tecnología).
  • Más recomendaciones literarias (David Safier, Cortázar, Herman Hesse, Pratchett, entre otros).
  • Más recomendaciones musicales.
  • Y muchas más trivialidades que podrán leer próximamente por aquí.

Ok, no había necesidad de avisos, pero como dice el buen Donnie...





Nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros...


4 de abril de 2014

Detrás de la máscara: Silhouette (Ursula Zandt)

Conocí la obra de Alan Moore gracias a la adaptación cinematográfica de Watchmen, el cómic lo leí mucho tiempo después. Una de mis partes favoritas de la película son los créditos iniciales: con las escenas de la primera generación de héroes enmascarados (The Minutemen), su caída, y el surgimiento de un nuevo grupo de héroes (The Watchmen). Hablaremos de todos ellos en alguna ocasión (tanto de los dos grupos como de cada uno de sus integrantes), hoy solo nos enfocaremos en una integrante de los Minutemen.

Ella es Ursula Zandt, conocida también como Silhouette

El personaje de Silhouette aparece solo en un par de escenas de la película, lo que me dejó con las ganas de saber quién era ella y cuál era su historia; solo Rorschach la menciona, diciendo que "Silhouette fue asesinada, víctima de su propio estilo de vida indecente". Mi interés en el personaje es bastante simple (o tal vez no), digamos que fue amor a primera vista... o algo parecido :P jeje. Desde el momento en que la vi me pareció una mujer bastante atractiva: muy delgada, elegante, con rasgos faciales muy marcados, y creo que ese traje negro le daba una apariencia de Dominatrix bastante... uhmmm... interesante (no, no tengo la mente sucia, solo tengo una "imaginación sexy").


Pero Ursula Zandt no es solo una mujer atractiva, al igual que todos los héroes que intervienen en la historia, ella tiene un pasado que vale la pena contar. Los detalles de su historia se cuentan en la serie de cómics Before Watchmen, que se publicaron a modo de precuela después de la publicación de la historia original, y aunque esta serie no fue escrita por el autor original (Alan Moore), cuenta con historias casi tan complejas e interesantes como las que el Mago del Caos plasmó en Watchmen.

Todo comenzó con las pandillas, dice Hollis Mason (Nite Owl), un héroe enmascarado retirado, que nos cuenta que los delincuentes fueron los primeros en usar máscaras para evitar ser identificados, y poco tiempo después, varias personas decidieron hacer justicia por su propia cuenta utilizando máscaras y disfraces también. Dentro de esta primera generación de héroes (que no tenían poderes y se valían de sus propias habilidades para luchar contra los malos) estaba Ursula Zandt. Ella era una justiciera que combatía el crimen, luchando principalmente contra aquellos que se dedicaban al tráfico de menores.


Varios años después, ella se vería envuelta en escándalos de tabloides al descubrirse que era lesbiana. Mucha gente la juzgó por sus preferencias sexuales, pero como el mismo Hollis Mason cuenta: para los niños que fueron salvados por ella no existía diferencia, a ellos no les importaba si ella era lesbiana o no, ellos estaban igualmente agradecidos por haber sido rescatados, ella era un ángel vengador.


Cada integrante de los Minutemen tenía su propia motivación para disfrazarse y combatir el crimen, pero Silhouette era la única que parecía estar realmente comprometida con lo que hacía, a ella no le interesaba la fama ni la emoción de ser una heroína, ella luchaba para salvar a aquellos niños del mundo de la pornografía infantil.

Pero su historia no empezó en América. Ella era una judía de Austria que había sido enviada junto con su hermana a un orfanato en Linz, en aquel lugar Ursula conoció a una doctora (Gretchen) que, posteriormente, sería su pareja sentimental. Aquel lugar fue ocupado por los nazis, que experimentaban con los niños que llegaban ahí. La doctora empezó a notar que los niños desaparecían del lugar, pero imaginó que tal vez ellos huían del orfanato, sin embargo, al aumentar el número de desapariciones, comenzó a sospechar que algo malo pasaba ahí, así que hizo todo lo posible por escapar de ese lugar junto con Ursula y su hermana, pero justo en ese momento la pequeña Blanche desapareció. Tenían que hacer algo para descubrir qué había pasado con ella y así poder huir las tres de ese lugar.

Mientras Gretchen investigaba de manera discreta, sin obtener respuestas, pudo ver cómo Ursula se dirigía hacía unos oficiales, para ofrecerles un poco de pastel, y en el momento menos esperado, los atacó con sus propias armas, logrando entrar al cuarto que ellos vigilaban. Estando dentro, pudo ver a su hermana muerta, sobre una mesa, y a un hombre enmascarado, de pie, junto al cuerpo de su hermana. Movida por la ira, atacó al hombre, pero al ser más fuerte, él logró desarmarla y se lanzó sobre ella, decidido a matarla también. Tal como Gretchen lo contó: Ursula no podía imaginar un mundo sin su hermana, así como ella no podía imaginar un mundo sin Ursula; así que tomó un arma y mató de un disparo a aquel hombre. Ahora, ambas debían escapar de ese lugar.

Estando en América, Ursula Zandt se convirtió en Silhouette. Y después de un tiempo, se enteró de que había "audiciones" para formar parte de un equipo de héroes que lucharían de manera conjunta contra los villanos. Y aún siendo parte de los Minutemen, ella siguió luchando en solitario, y logró desmantelar toda una red de prostitución infantil.

En una ocasión, logró entrar en las instalaciones de un club de caballeros en donde había pornografía infantil. Su objetivo era simplemente exponerlos, pero al notar que entre todos esos hombres había una niña decidió atacar directamente y salvarla. Eran varios, y aunque logró matar a todos, una bala llegó a atravesar su pecho desde su espalda y se incrustó en el cuerpo de la niña. Llamó a Nite Owl mientras se desangraba y él logró llegar a tiempo para llevarla a casa de Gretchen, ella se ocuparía de curar sus heridas. Curiosamente, aquel centro de pornografía infantil estaba ubicado en una iglesia.


Pero llegó el momento en que sus preferencias sexuales fueron reveladas y todo el mundo empezó a juzgarla, incluso sus compañeros, que votaron para expulsarla del equipo y evitar que ella diera una mala imagen al grupo, lo cual molestó demasiado a Nite Owl, que sabía que dos de los que habían aprobado la expulsión, también eran homosexuales. Sin que esto le importara, ella decidió continuar su lucha contra el crimen, y se apoyó en su amigo Hollis, pidiéndole que él le facilitara algunos archivos de la policía. Él le entregó los archivos, y por un tiempo no supo nada de ella. Algunas semanas después ella se comunicó con él, quería verlo para hablarle de los resultados de sus investigaciones, él accedió a verla al día siguiente. Aquella noche, Ursula durmió al lado de Gretchen, y esa misma noche fue asesinada por un delincuente llamado "El Liquidator".


Hollis registró la casa en la que Ursula vivía y se llevó todas sus cosas, en parte para estar al tanto de las investigaciones que ella había realizado, pero también para que nadie encontrara cosas sobre su vida privada que pudieran usar para manchar su imagen. Después de esto, Nite Owl concluiría el trabajo que Silhouette había iniciado con sus investigaciones, una promesa que terminaría con la muerte de otro de los Minutemen, pero eso, damas y caballeros, es parte de otra historia.






En nuestro próximo Jueves de Cómics: Stephen Strange, maestro de las artes místicas...

2 de abril de 2014

Una de esas historias pocas veces contadas (Primera parte)

Antes de empezar con el post de hoy, creo que debo hacer una aclaración; y es que, desde un principio, planeamos que el post de los Jueves de Cómics fuera publicado quincenalmente, considerando la poca frecuencia con la que actualizamos el blog. Olvidé mencionar esto en el primer post de esa sección, tal vez porque pensé que nadie notaría ese detalle, pero ya que el Sr. Alexander Strauffon nos hizo la observación de que se nos pasó un Jueves de Cómics, decidimos aclararlo aquí. Fin Del Comunicado.




Ahora, para que no digan que este BLOG PERSONAL no es tan "personal", he decidido acceder al sistema de archivos en los que se almacenan mis viejos recuerdos, solo para venir a contarles un pequeño capítulo de mi vida, relacionado con una chica que fue capaz de provocarme serios conflictos emocionales durante un considerable periodo de tiempo (léase como: me rompió el corazón, ¡tres veces! e__e). Pensaba enviar mi historia a La Rosa de Guadalupe pero... mñehhh... creo que mejor la comparto con ustedes, aquí en el blog.

Nota: En realidad, el autor y administrador de este blog odia con toda su alma (pretenciosamente culta) los programas televisivos como la Rosa de Guadalupe y similares. Por si estaban con el pendiente.

Para no revelar la identidad de las personas mencionadas en esta historia hemos cambiado sus nombres.



Hace muchos años, cuando estudiaba la secundaria, trabajaba por las tardes en un ciber, y aunque me pagaban poco, tenía internet gratis todas las tardes y los fines de semana (en ese entonces, aun no tenía internet en casa, pues aun era algo de lo que se podía prescindir). Por aquellas fechas, existía una página web que funcionaba como red social de la ciudad de Tehuacán y sus alrededores; en esta página se podía personalizar un perfil, acceder a un chat público con conversaciones privadas, publicar contenido en los foros, y claro, conseguir muchos amigos para sentirse popular (al menos en la web). Entre todos los "amigos" que llegué a tener en aquella página, había una chica extraña, que se presentó como una encantadora bruja  (la llamaremos, simplemente, Keyla). Yo conversaba con ella cada vez que la encontraba conectada en el MSN, pero no era diferente a cualquiera de las otras chicas con las que conversaba casualmente, hasta el día en que se conectó y me dijo que yo le parecía un "chico interesante".

Cuando le pregunté porqué había dicho eso, ella respondió que había ido al ciber (el ciber en el que yo trabajaba) con unas amigas, y que me estaba observando en ese momento. Al leer eso me puse nervioso y me levanté para echar un vistazo, solo para darme cuenta de que el local estaba completamente lleno y que había varios grupos de chicas en varias computadoras. Intentando disimular mi nerviosismo volví a sentarme y le pregunté en dónde estaba exactamente. Después de darle muchas vueltas al asunto, me respondió que solo estaba bromeando, que sí había ido al ciber y me había estado observando, pero al final no tuvo el valor de acercarse. Una de sus amigas me había pagado, mientras ella salía del local con sus amigas.

Olvidamos todo ese asunto y, durante algún tiempo, todo siguió igual. Hasta una tarde en que ella se conectó y me pidió ayuda, ya que un chico (llamémosle... Julián), que vivía aquí, la andaba "acosando" para que aceptara salir con él (ella no vivía aquí, sino en otro lugar, también cercano a Tehuacán). Me dijo que me agregaría a una conversación para que le informara a Julián que ella y yo eramos novios. Lo hicimos de esa manera, y él terminó diciendo que solo estaba bromeando con eso de salir con ella, pero ella se lo había tomado muy en serio. Él prometió no molestarla más y la conversación terminó ahí (aunque él volvería a aparecer en esta historia una o dos veces más). Después de aquel día decidimos que tal vez eso de ser novios no era mala idea, así que, como si fuera cualquier cosa, nos hicimos novios.

Ella era una chica linda, simpática, adorablemente rara... y muy celosa. Salimos un par de veces y todo iba bien cuando estábamos juntos, pero apenas veía que no le respondía en el MSN (porque estaba ocupado atendiendo el local) se molestaba y me reclamaba diciendo que seguramente la engañaba con alguien más. En una ocasión, ella se desconectó, y 5 minutos después, una supuesta amiga suya me agregó para saludarme y decirme que yo le gustaba, y que si estaría dispuesto a salir con ella también; obviamente, eso era una "trampa", para ver si yo caía. Ella negó haberme puesto a prueba, pero parecía estar satisfecha por mi respuesta a las insinuaciones de su "amiga" (de la cual no volví a saber nunca más).

Estar con Keyla era ir constantemente de arriba a abajo, y viceversa. Un día era la novia perfecta que me consentía (a veces de manera exagerada), y al siguiente, podía dejarme de hablar o insultarme hasta hacerme caer en el mismo juego. En cierta ocasión, ella me reclamó, porque Julián (el chico mencionado unos párrafos antes) le había dicho que, en la escuela, yo hablaba mal de ella y que salía con varias chicas sin que ella se enterara. Ella creyó esas historias y dejó de hablarme por algunos días. Por aquel entonces, yo ya me había dado cuenta de que todas esas discusiones eran innecesarias y que tal vez era mejor terminar esa relación.

No terminamos con una discusión, no hubo reclamos ni peleas, simplemente fuimos perdiendo el interés y, un día, ella simplemente desapareció. Y ya que ambos vivíamos en lugares distintos y siempre nos veíamos en sitios que acordábamos previamente (casi siempre, en el centro de Tehuacán, que era como el punto medio entre ambos), nunca supe en donde vivía exactamente, y ella tampoco conocía mi dirección. Habíamos sido dos desconocidos que decidieron tener una relación un tanto extraña. Sin embargo, al poco tiempo de haber terminado, comencé a extrañarla y a preguntarme qué había pasado con ella.

Yo no sabía nada de ella, aunque Keyla también me extrañaba demasiado (esto lo supe después). Pero era tan orgullosa que prefirió "hacerme sufrir" antes que buscarme o , al menos, dar señales de vida para que yo pudiera saber que ella estaba bien.

Entre el momento de su desaparición y su inesperado regreso, conocí a otra chica (a ella la llamaremos Estela). Yo tenía 16 años y ella tenía unos 14 (según recuerdo), nos vimos un par de veces pero solo salimos como amigos. Conocí a la mamá de Estela en una ocasión en que ella enfermó; yo la estaba esperando en el lugar en donde nos habíamos visto antes, pero solo llegó su mamá para avisarme que su hija no podría llegar aquel día porque estaba un poco enferma. Días después, ella me contó que su mamá le había dicho que yo parecía un buen chico, y que haríamos una linda pareja. Cuando me di cuenta de que aun extrañaba a Keyla decidí que no era apropiado iniciar otra relación. Así que me fui a vivir con unos tíos durante unas dos semanas para distraerme un poco; durante dos semanas me la pasé practicando ejercicios de guitarra con mi primo, viendo tv y perdiendo el tiempo en otras cosas, para varias. Mi celular (que por aquellas fechas no era un artículo de primera necesidad, como ahora) lo había dejado olvidado en casa, y a mi regreso pude ver que Estela había enviado varios mensajes preguntándome en dónde me había metido. Para mí, ella era solo una amiga, pero creo que ella pensaba que éramos algo más. Incluso había un mensaje de su mamá, diciéndome que su hija estaba muy triste y que ojalá pudiera responder pronto a sus mensajes; el último mensaje fue el de su mamá y lo había enviado diez días antes. Quise responderle, pero después de pensarlo un rato decidí que era mejor dejarlo así. Siempre me sentí culpable por eso, pues Estela se había portado bastante bien conmigo, no éramos muy compatibles pero nos llevábamos muy bien; aún así, acepté que lo mejor era no volver a buscarla.

Durante algún tiempo, me pregunté cuándo saldría nuevamente con una chica. Veía a mi alrededor y ninguna me parecía lo suficientemente interesante como para provocar algo en mí. No es que yo fuera demasiado exigente, simplemente no podía sentir eso que quería volver a sentir. Sentía que era incapaz de relacionarme sentimentalmente con alguien más y eso me hacía sentir mal. Por aquellas fechas yo había empezado a interesarme aun más en la música y ya sabía tocar la guitarra. En la preparatoria, unos amigos de un amigo me convencieron de enseñarles a tocar también, y con algunos de ellos formé mi primera banda. Al enfocarme en la música pude mantenerme relativamente equilibrado y me olvidé por un tiempo de todo lo demás.

Sin embargo, después de terminar la preparatoria, volví a encontrarme con Keyla, o más bien, ella fue la que me encontró. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, y teníamos tanto que contarnos...

Pero de eso hablaré en otro post.









Pensé que esta historia podría terminarse en una sola entrada, pero veo que al menos tendré que dividirla en tres partes. Así que, esperen la continuación de esta historia... mmm... el próximo martes.

Nos leemos en el futuro, damas y caballeros. Peace&Love
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