4 de abril de 2014

Detrás de la máscara: Silhouette (Ursula Zandt)

Conocí la obra de Alan Moore gracias a la adaptación cinematográfica de Watchmen, el cómic lo leí mucho tiempo después. Una de mis partes favoritas de la película son los créditos iniciales: con las escenas de la primera generación de héroes enmascarados (The Minutemen), su caída, y el surgimiento de un nuevo grupo de héroes (The Watchmen). Hablaremos de todos ellos en alguna ocasión (tanto de los dos grupos como de cada uno de sus integrantes), hoy solo nos enfocaremos en una integrante de los Minutemen.

Ella es Ursula Zandt, conocida también como Silhouette

El personaje de Silhouette aparece solo en un par de escenas de la película, lo que me dejó con las ganas de saber quién era ella y cuál era su historia; solo Rorschach la menciona, diciendo que "Silhouette fue asesinada, víctima de su propio estilo de vida indecente". Mi interés en el personaje es bastante simple (o tal vez no), digamos que fue amor a primera vista... o algo parecido :P jeje. Desde el momento en que la vi me pareció una mujer bastante atractiva: muy delgada, elegante, con rasgos faciales muy marcados, y creo que ese traje negro le daba una apariencia de Dominatrix bastante... uhmmm... interesante (no, no tengo la mente sucia, solo tengo una "imaginación sexy").


Pero Ursula Zandt no es solo una mujer atractiva, al igual que todos los héroes que intervienen en la historia, ella tiene un pasado que vale la pena contar. Los detalles de su historia se cuentan en la serie de cómics Before Watchmen, que se publicaron a modo de precuela después de la publicación de la historia original, y aunque esta serie no fue escrita por el autor original (Alan Moore), cuenta con historias casi tan complejas e interesantes como las que el Mago del Caos plasmó en Watchmen.

Todo comenzó con las pandillas, dice Hollis Mason (Nite Owl), un héroe enmascarado retirado, que nos cuenta que los delincuentes fueron los primeros en usar máscaras para evitar ser identificados, y poco tiempo después, varias personas decidieron hacer justicia por su propia cuenta utilizando máscaras y disfraces también. Dentro de esta primera generación de héroes (que no tenían poderes y se valían de sus propias habilidades para luchar contra los malos) estaba Ursula Zandt. Ella era una justiciera que combatía el crimen, luchando principalmente contra aquellos que se dedicaban al tráfico de menores.


Varios años después, ella se vería envuelta en escándalos de tabloides al descubrirse que era lesbiana. Mucha gente la juzgó por sus preferencias sexuales, pero como el mismo Hollis Mason cuenta: para los niños que fueron salvados por ella no existía diferencia, a ellos no les importaba si ella era lesbiana o no, ellos estaban igualmente agradecidos por haber sido rescatados, ella era un ángel vengador.


Cada integrante de los Minutemen tenía su propia motivación para disfrazarse y combatir el crimen, pero Silhouette era la única que parecía estar realmente comprometida con lo que hacía, a ella no le interesaba la fama ni la emoción de ser una heroína, ella luchaba para salvar a aquellos niños del mundo de la pornografía infantil.

Pero su historia no empezó en América. Ella era una judía de Austria que había sido enviada junto con su hermana a un orfanato en Linz, en aquel lugar Ursula conoció a una doctora (Gretchen) que, posteriormente, sería su pareja sentimental. Aquel lugar fue ocupado por los nazis, que experimentaban con los niños que llegaban ahí. La doctora empezó a notar que los niños desaparecían del lugar, pero imaginó que tal vez ellos huían del orfanato, sin embargo, al aumentar el número de desapariciones, comenzó a sospechar que algo malo pasaba ahí, así que hizo todo lo posible por escapar de ese lugar junto con Ursula y su hermana, pero justo en ese momento la pequeña Blanche desapareció. Tenían que hacer algo para descubrir qué había pasado con ella y así poder huir las tres de ese lugar.

Mientras Gretchen investigaba de manera discreta, sin obtener respuestas, pudo ver cómo Ursula se dirigía hacía unos oficiales, para ofrecerles un poco de pastel, y en el momento menos esperado, los atacó con sus propias armas, logrando entrar al cuarto que ellos vigilaban. Estando dentro, pudo ver a su hermana muerta, sobre una mesa, y a un hombre enmascarado, de pie, junto al cuerpo de su hermana. Movida por la ira, atacó al hombre, pero al ser más fuerte, él logró desarmarla y se lanzó sobre ella, decidido a matarla también. Tal como Gretchen lo contó: Ursula no podía imaginar un mundo sin su hermana, así como ella no podía imaginar un mundo sin Ursula; así que tomó un arma y mató de un disparo a aquel hombre. Ahora, ambas debían escapar de ese lugar.

Estando en América, Ursula Zandt se convirtió en Silhouette. Y después de un tiempo, se enteró de que había "audiciones" para formar parte de un equipo de héroes que lucharían de manera conjunta contra los villanos. Y aún siendo parte de los Minutemen, ella siguió luchando en solitario, y logró desmantelar toda una red de prostitución infantil.

En una ocasión, logró entrar en las instalaciones de un club de caballeros en donde había pornografía infantil. Su objetivo era simplemente exponerlos, pero al notar que entre todos esos hombres había una niña decidió atacar directamente y salvarla. Eran varios, y aunque logró matar a todos, una bala llegó a atravesar su pecho desde su espalda y se incrustó en el cuerpo de la niña. Llamó a Nite Owl mientras se desangraba y él logró llegar a tiempo para llevarla a casa de Gretchen, ella se ocuparía de curar sus heridas. Curiosamente, aquel centro de pornografía infantil estaba ubicado en una iglesia.


Pero llegó el momento en que sus preferencias sexuales fueron reveladas y todo el mundo empezó a juzgarla, incluso sus compañeros, que votaron para expulsarla del equipo y evitar que ella diera una mala imagen al grupo, lo cual molestó demasiado a Nite Owl, que sabía que dos de los que habían aprobado la expulsión, también eran homosexuales. Sin que esto le importara, ella decidió continuar su lucha contra el crimen, y se apoyó en su amigo Hollis, pidiéndole que él le facilitara algunos archivos de la policía. Él le entregó los archivos, y por un tiempo no supo nada de ella. Algunas semanas después ella se comunicó con él, quería verlo para hablarle de los resultados de sus investigaciones, él accedió a verla al día siguiente. Aquella noche, Ursula durmió al lado de Gretchen, y esa misma noche fue asesinada por un delincuente llamado "El Liquidator".


Hollis registró la casa en la que Ursula vivía y se llevó todas sus cosas, en parte para estar al tanto de las investigaciones que ella había realizado, pero también para que nadie encontrara cosas sobre su vida privada que pudieran usar para manchar su imagen. Después de esto, Nite Owl concluiría el trabajo que Silhouette había iniciado con sus investigaciones, una promesa que terminaría con la muerte de otro de los Minutemen, pero eso, damas y caballeros, es parte de otra historia.






En nuestro próximo Jueves de Cómics: Stephen Strange, maestro de las artes místicas...

2 de abril de 2014

Una de esas historias pocas veces contadas (Primera parte)

Antes de empezar con el post de hoy, creo que debo hacer una aclaración; y es que, desde un principio, planeamos que el post de los Jueves de Cómics fuera publicado quincenalmente, considerando la poca frecuencia con la que actualizamos el blog. Olvidé mencionar esto en el primer post de esa sección, tal vez porque pensé que nadie notaría ese detalle, pero ya que el Sr. Alexander Strauffon nos hizo la observación de que se nos pasó un Jueves de Cómics, decidimos aclararlo aquí. Fin Del Comunicado.




Ahora, para que no digan que este BLOG PERSONAL no es tan "personal", he decidido acceder al sistema de archivos en los que se almacenan mis viejos recuerdos, solo para venir a contarles un pequeño capítulo de mi vida, relacionado con una chica que fue capaz de provocarme serios conflictos emocionales durante un considerable periodo de tiempo (léase como: me rompió el corazón, ¡tres veces! e__e). Pensaba enviar mi historia a La Rosa de Guadalupe pero... mñehhh... creo que mejor la comparto con ustedes, aquí en el blog.

Nota: En realidad, el autor y administrador de este blog odia con toda su alma (pretenciosamente culta) los programas televisivos como la Rosa de Guadalupe y similares. Por si estaban con el pendiente.

Para no revelar la identidad de las personas mencionadas en esta historia hemos cambiado sus nombres.



Hace muchos años, cuando estudiaba la secundaria, trabajaba por las tardes en un ciber, y aunque me pagaban poco, tenía internet gratis todas las tardes y los fines de semana (en ese entonces, aun no tenía internet en casa, pues aun era algo de lo que se podía prescindir). Por aquellas fechas, existía una página web que funcionaba como red social de la ciudad de Tehuacán y sus alrededores; en esta página se podía personalizar un perfil, acceder a un chat público con conversaciones privadas, publicar contenido en los foros, y claro, conseguir muchos amigos para sentirse popular (al menos en la web). Entre todos los "amigos" que llegué a tener en aquella página, había una chica extraña, que se presentó como una encantadora bruja  (la llamaremos, simplemente, Keyla). Yo conversaba con ella cada vez que la encontraba conectada en el MSN, pero no era diferente a cualquiera de las otras chicas con las que conversaba casualmente, hasta el día en que se conectó y me dijo que yo le parecía un "chico interesante".

Cuando le pregunté porqué había dicho eso, ella respondió que había ido al ciber (el ciber en el que yo trabajaba) con unas amigas, y que me estaba observando en ese momento. Al leer eso me puse nervioso y me levanté para echar un vistazo, solo para darme cuenta de que el local estaba completamente lleno y que había varios grupos de chicas en varias computadoras. Intentando disimular mi nerviosismo volví a sentarme y le pregunté en dónde estaba exactamente. Después de darle muchas vueltas al asunto, me respondió que solo estaba bromeando, que sí había ido al ciber y me había estado observando, pero al final no tuvo el valor de acercarse. Una de sus amigas me había pagado, mientras ella salía del local con sus amigas.

Olvidamos todo ese asunto y, durante algún tiempo, todo siguió igual. Hasta una tarde en que ella se conectó y me pidió ayuda, ya que un chico (llamémosle... Julián), que vivía aquí, la andaba "acosando" para que aceptara salir con él (ella no vivía aquí, sino en otro lugar, también cercano a Tehuacán). Me dijo que me agregaría a una conversación para que le informara a Julián que ella y yo eramos novios. Lo hicimos de esa manera, y él terminó diciendo que solo estaba bromeando con eso de salir con ella, pero ella se lo había tomado muy en serio. Él prometió no molestarla más y la conversación terminó ahí (aunque él volvería a aparecer en esta historia una o dos veces más). Después de aquel día decidimos que tal vez eso de ser novios no era mala idea, así que, como si fuera cualquier cosa, nos hicimos novios.

Ella era una chica linda, simpática, adorablemente rara... y muy celosa. Salimos un par de veces y todo iba bien cuando estábamos juntos, pero apenas veía que no le respondía en el MSN (porque estaba ocupado atendiendo el local) se molestaba y me reclamaba diciendo que seguramente la engañaba con alguien más. En una ocasión, ella se desconectó, y 5 minutos después, una supuesta amiga suya me agregó para saludarme y decirme que yo le gustaba, y que si estaría dispuesto a salir con ella también; obviamente, eso era una "trampa", para ver si yo caía. Ella negó haberme puesto a prueba, pero parecía estar satisfecha por mi respuesta a las insinuaciones de su "amiga" (de la cual no volví a saber nunca más).

Estar con Keyla era ir constantemente de arriba a abajo, y viceversa. Un día era la novia perfecta que me consentía (a veces de manera exagerada), y al siguiente, podía dejarme de hablar o insultarme hasta hacerme caer en el mismo juego. En cierta ocasión, ella me reclamó, porque Julián (el chico mencionado unos párrafos antes) le había dicho que, en la escuela, yo hablaba mal de ella y que salía con varias chicas sin que ella se enterara. Ella creyó esas historias y dejó de hablarme por algunos días. Por aquel entonces, yo ya me había dado cuenta de que todas esas discusiones eran innecesarias y que tal vez era mejor terminar esa relación.

No terminamos con una discusión, no hubo reclamos ni peleas, simplemente fuimos perdiendo el interés y, un día, ella simplemente desapareció. Y ya que ambos vivíamos en lugares distintos y siempre nos veíamos en sitios que acordábamos previamente (casi siempre, en el centro de Tehuacán, que era como el punto medio entre ambos), nunca supe en donde vivía exactamente, y ella tampoco conocía mi dirección. Habíamos sido dos desconocidos que decidieron tener una relación un tanto extraña. Sin embargo, al poco tiempo de haber terminado, comencé a extrañarla y a preguntarme qué había pasado con ella.

Yo no sabía nada de ella, aunque Keyla también me extrañaba demasiado (esto lo supe después). Pero era tan orgullosa que prefirió "hacerme sufrir" antes que buscarme o , al menos, dar señales de vida para que yo pudiera saber que ella estaba bien.

Entre el momento de su desaparición y su inesperado regreso, conocí a otra chica (a ella la llamaremos Estela). Yo tenía 16 años y ella tenía unos 14 (según recuerdo), nos vimos un par de veces pero solo salimos como amigos. Conocí a la mamá de Estela en una ocasión en que ella enfermó; yo la estaba esperando en el lugar en donde nos habíamos visto antes, pero solo llegó su mamá para avisarme que su hija no podría llegar aquel día porque estaba un poco enferma. Días después, ella me contó que su mamá le había dicho que yo parecía un buen chico, y que haríamos una linda pareja. Cuando me di cuenta de que aun extrañaba a Keyla decidí que no era apropiado iniciar otra relación. Así que me fui a vivir con unos tíos durante unas dos semanas para distraerme un poco; durante dos semanas me la pasé practicando ejercicios de guitarra con mi primo, viendo tv y perdiendo el tiempo en otras cosas, para varias. Mi celular (que por aquellas fechas no era un artículo de primera necesidad, como ahora) lo había dejado olvidado en casa, y a mi regreso pude ver que Estela había enviado varios mensajes preguntándome en dónde me había metido. Para mí, ella era solo una amiga, pero creo que ella pensaba que éramos algo más. Incluso había un mensaje de su mamá, diciéndome que su hija estaba muy triste y que ojalá pudiera responder pronto a sus mensajes; el último mensaje fue el de su mamá y lo había enviado diez días antes. Quise responderle, pero después de pensarlo un rato decidí que era mejor dejarlo así. Siempre me sentí culpable por eso, pues Estela se había portado bastante bien conmigo, no éramos muy compatibles pero nos llevábamos muy bien; aún así, acepté que lo mejor era no volver a buscarla.

Durante algún tiempo, me pregunté cuándo saldría nuevamente con una chica. Veía a mi alrededor y ninguna me parecía lo suficientemente interesante como para provocar algo en mí. No es que yo fuera demasiado exigente, simplemente no podía sentir eso que quería volver a sentir. Sentía que era incapaz de relacionarme sentimentalmente con alguien más y eso me hacía sentir mal. Por aquellas fechas yo había empezado a interesarme aun más en la música y ya sabía tocar la guitarra. En la preparatoria, unos amigos de un amigo me convencieron de enseñarles a tocar también, y con algunos de ellos formé mi primera banda. Al enfocarme en la música pude mantenerme relativamente equilibrado y me olvidé por un tiempo de todo lo demás.

Sin embargo, después de terminar la preparatoria, volví a encontrarme con Keyla, o más bien, ella fue la que me encontró. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, y teníamos tanto que contarnos...

Pero de eso hablaré en otro post.









Pensé que esta historia podría terminarse en una sola entrada, pero veo que al menos tendré que dividirla en tres partes. Así que, esperen la continuación de esta historia... mmm... el próximo martes.

Nos leemos en el futuro, damas y caballeros. Peace&Love

20 de marzo de 2014

País de Sueños

¿Qué les parece si inauguramos una nueva sección en el blog?

Damas y caballeros, bienvenidos al primer Jueves de Cómics.



Morfeo, el Señor de los Sueños.


Cuando empecé a leer el primer número de la serie de historietas de The Sandman, escritas por Neil Gaiman, no tenía muchas expectativas sobre la historia. Pero la curiosidad (bendita curiosidad) me llevó a conocer uno de los mejores cómics de todos los tiempos.

Antes de incursionar en el mundo del cómic, Neil Gaiman se dedicaba a escribir pequeños artículos, críticas y entrevistas relacionadas con la literatura, pero todo cambió el día que el buen Neil conoció a Alan Moore (creador de obras como Watchmen, V de Vendetta, etc.); el Mago del Caos (Alan Moore) le dio un par de consejos a Neil, y éste decidió apostar por los cómics, siendo The Sandman una de sus mejores obras, en donde se cuentan historias sobre Morfeo (Sueño) y sus hermanos, los Eternos (Muerte, Deseo, Destino, Destrucción, Desespero y Delirio). Un día de estos hablaremos de todos y cada uno de ellos, pero no hoy. Hoy nos enfocaremos únicamente en una pequeña parte de esta obra.


País de Sueños es el tercer tomo recopilatorio de The Sandman, el cual incluye cuatro historias cortas autoconclusivas. Cuatro historias en donde la realidad se mezcla con la fantasia, creando mundos oníricos y surrealistas, de esos que solo tipos como Gaiman son capaces de crear.


Pero, para no alargarnos aún más, echemos un vistazo a ese País de Sueños...


Calíope



Según la mitología griega, las musas eran quienes inspiraban a los hombres en la poesía, la música y las artes. Calíope era la musa de la poesía épica y la elocuencia.

En este relato se nos muestra a Richard Madoc, un escritor que no encuentra la inspiración necesaria para terminar su novela. Él decide visitar a otro escritor, Erasmus Fry, un octogenario que se ha vuelto famoso escribiendo, y que le ha prometido a Richard ayudarlo con el bloqueo que le impide seguir escribiendo, a cambio de un tricobezoar que él le entrega.

La solución a los problemas de Richard es sencilla: obligar a la musa a que trabaje para él. Así que Erasmus lo guía hasta su sótano, en donde Calíope se encuentra desnuda, encerrada contra su voluntad. Muchos años antes, un joven Erasmus la encontró en Grecia y decidió secuestrarla para obligarla a ser su fuente de inspiración. Él intercambio se realiza de manera satisfactoria para ambas partes (obviamente, la única víctima en todo esto es Calíope). Esa misma noche, Richard lleva a la musa a su casa y la viola, sintiéndose un poco extraño al saber que ella no es humana, que realmente es un ser que tiene ya varios miles de años. Al día siguiente, la inspiración llega automáticamente y Richard se pasa tres horas escribiendo su siguiente novela.

Mientras tanto, en su encierro, Calíope invoca a Mélete, Mneme y Aede (Señoras de la meditación, la memoria y la canción, respectivamente), pero ellas le informan que no hay nada que puedan hacer para ayudarla a escapar, ya que el mortal que la atrapó lo hizo según la ley, y que había muy pocos seres que se involucraban en asuntos humanos. Su única esperanza era Morfeo, pero él también se encontraba encerrado por el poder de un hechicero (suceso que se relata en el primer número de The Sandman). Hubo un tiempo en que Calíope y Morfeo estuvieron enamorados, e incluso tuvieron un hijo (que fue capaz de bajar al Hades por su amante), pero ahora había odio y resentimiento entre ambos, así que esa tampoco era una opción.

Con el tiempo Richard se convierte en un escritor famoso y muy premiado por su obra, gracias a que Calíope seguía siendo su prisionera. Pero un día, Morfeo se aparece frente a ella, y ella le suplica para que él la ayude, por el amor que alguna vez se tuvieron. Richard se entera de que Erasmus murió, envenenado; esa noche, al llegar a su casa, encuentra a Morfeo dentro de ella y le pide que se vaya, pero él le dice que suelte a la mujer que tiene prisionera. Richard Madoc le dice que no puede, porque aun la necesita para seguir teniendo ideas para sus novelas, que tal vez en unos años si le pueda dar su libertad. Entonces Morfeo (que ya ha estado encerrado durante un par de décadas) le reclama por mantener a Calíope encerrada tanto tiempo, y se marcha, dejándole unas últimas palabras: ¿Quieres ideas?, ¿quieres sueños?, ¿quieres historias?, pues ideas tendrás. IDEAS EN ABUNDANCIA.

Al despertar, Richard cree que todo fue un sueño, y le pregunta a la musa si ella fue la causante de ese extraño sueño, a lo que ella responde que no, que a quien conoció fue a Oniro, quien alguna vez fue su amante y el padre de su hijo. El escritor sale de la casa, rumbo a una fiesta, pero estando en la calle, miles de ideas comienzan a inundar su mente, una tras otra se acumulan abrumando su débil mente mortal. Al no poder contener tantas historias, tantos sueños, Richard empieza a escribir en las paredes con la sangre que sale de sus dedos desgarrados. Un médico, amigo suyo (quien le había entregado el tricobezoar mencionado al principio) lo encuentra en ese estado y se lo lleva, pero nadie puede ayudar a Richard, las ideas siguen inundando su mente. Así que le pide a su amigo que vaya a su casa y le diga a la chica que tiene encerrada ahí, que ya es libre. El doctor toca la puerta del cuarto que le indicaron y avisa antes de entrar que Ric le ha concedido su libertad, pero al entrar al cuarto lo encuentra vacío. Ahora Richard está mejor, las ideas ya no inundan su mente, ya no lo atormentan, aunque... ahora Richard ya no puede recordar lo que Calíope dijo sobre Oniro, su mente se ha quedado vacía, sin ideas.



Un sueño de un millar de gatos



La historia empieza con un pequeño y tierno gatito que, por la noche, es llamado por un gato callejero y sale de su casa. En el camino se encuentran con otros gatos que van al mismo lugar al que ellos se dirigen, todos van a escuchar lo que Ella ha venido a decirles.

Cuando todos los gatos están reunidos en el sitio indicado, ella empieza a contarles su historia. Hace tiempo ella vivía con unos humanos, siendo su mascota, y al igual que algunos gatos reunidos ahí, ella disfrutaba de esa comodidad. Un día, ella conoció a un gato callejero y ambos consumaron el acto del amor; él se marchó, y tiempo después, ella tuvo a unos gatitos, a los que ella amaba, e ilusionada, imaginaba todo lo que les enseñaría a ellos, imaginando su vida futura. Pero sus amos no estaban muy a gusto con esta situación, ella era una gata de raza pura, y los gatitos simplemente no valían nada. Uno de los humanos tomó a todos ellos y los metió en una bolsa, atándola a una roca y ahogándolos en un río. Desde lejos, ella pudo sentir cómo ellos la llamaban mientras morían, y se dio cuenta de que la comodidad que disfrutaba era solo una ilusión.

La gata rezó y viajó al reino de los sueños, en donde el esqueleto de un cuervo que sobrevolaba el lugar le indicó el sitio en donde encontraría al Gato de los sueños. Abandonó el desierto lleno de huesos y entró al bosque de los muertos, en donde pudo escuchar la voz de sus pequeños. Continuó caminando, por sitios en donde la humedad intentaba lavarle los recuerdos, en donde la oscuridad la despojaba de todo su ser, pero sin desistir en su búsqueda logró llegar a la cueva que aquel buitre le indicó.

En la entrada de la cueva, tres guardianes (un grifo, un dragón y un pegaso) la cuestionaron sobre sus propósitos, pero ella se mantuvo firme, y les dijo que solo hablaría con el rey de los sueños. Los guardianes le cedieron el paso, advirtiéndole que los sueños tienen un precio.

Estando dentro se encontró con un gato que más bien parecía ser una sombra. Ella miró en sus ojos una verdad que nunca antes había siquiera imaginado.

Hace mucho tiempo, la tierra era gobernada por los gatos; los humanos, que en ese entonces eran mucho más pequeños que los felinos,  cuidaban, acariciaban y alimentaban de ellos. Y por las noches de luna llena, los gatos salían a cazar a los humanos, a veces para comérselos, y en ocasiones, simplemente por lo divertido que era cazarlos. Hasta que, un día, un hombre tuvo un momento de inspiración, y predicó a los de su especie un mensaje de esperanza. Según él, los sueños eran los que daban forma al mundo, por eso, todos los hombres debían soñar con un mundo diferente, un mundo en donde los gatos fueran inferiores a los hombres, un mundo gobernado por reyes, reinas y dioses humanos. Por un tiempo no sucedió nada, pero la promesa de un mundo nuevo se fue extendiendo entre los hombres, y una noche, un millar de ellos tuvo el mismo sueño. Al día siguiente todo cambió, los humanos gobernaban el mundo, y los gatos eran presa de los perros y de las maquinas de metal, presas del mundo que el hombre soñó.

Ahora ella conocía otra realidad, y sabía porqué el mundo había sido injusto con sus pequeños gatitos. Despertó de su sueño y abandonó su hogar, para predicar lo que había aprendido. Ella les hablaría a los gatos de todo el mundo sobre ese paraíso, en donde los gatos reinan sobre los hombres. Pero no todos los gatos creen que sea posible lograr algo así, y hacen falta al menos un millar de gatos para hacer ese sueño una realidad.



Sueño de una noche de verano



23 de Junio de 1953: una caravana de actores, guiados por un hombre llamado William Shakespeare, caminan cerca de la colina en donde está dibujado el Gigante de Wilmington. A lo lejos, el hijo de William observa a un hombre, así que él se aparta del grupo, pidiéndole a su hijo que se quede con ellos también.

Hace tiempo, William Shakespeare se encontró en una taberna con aquel extraño y ambos hicieron un trato (encuentro que fue narrado en el arco argumental La Casa de las Muñecas de la serie The Sandman). Ahora, tal como lo había prometido, William venía a presentar una de sus mejores obras a Morfeo, el señor de los sueños. Morfeo le pide a William que se prepare, ya que el público está a punto de llegar.

Mientras Shakespeare vuelve con sus actores, Morfeo se dirige a Wendel, el hombre dibujado en la colina, y le pide que abra la puerta. La silueta del gigante empieza a moverse y se abre un portal en la colina, de donde salen varias criaturas extrañas, habitantes del reino de Faerie.

La obra inicia y todos (ogros, hadas, nixies, boggarts, etc...) se muestran atentos a la historia. Al frente de todos ellos, Morfeo, sentado al lado de los reyes de Faerie, observa satisfecho la primera de las dos obras que Shakespeare prometió escribir para él; mientras tanto, Óberon y Titania se reconocen, representados dentro de la obra, y Titania recuerda haber escuchado la misma historia, contada en la antigua Grecia por un chico que tocaba la lira.

Durante el intermedio, Óberon y Titania se reunen con la compañía de actores, y Puck (un duende, sirviente de Óberon) decide suplantar al actor que lo representa en aquella obra. Uno de los hombres se dirige a Óberon y le pide un pago por el trabajo que están haciendo, a lo que el Rey de las hadas responde, entregando una bolsa llena de oro.

La obra continua y todos miran con atención. Es entonces cuando Morfeo rebela sus intenciones. Cuando los habitantes de Faerie vivían aun entre los mortales, ellos le brindaban al Señor de los sueños mucha diversión, ahora, él les agradecía a ellos con esta obra, una historia que hiciera que los mortales recordaran a Óberon y a Titania hasta el final de esta era. ÓberOn le agradece pero le recuerda que las cosas no sucedieron como cuenta la obra, a lo que Morfeo responde que no hace falta que algo ocurra para que sea cierto, pues los cuentos y los sueños son medias verdades que permanecerán cuando los hechos sean polvo y cenizas olvidadas. Titania le dice que, siendo así, se sienten honrados.

La obra finaliza y el gigante abre nuevamente la puerta, Óberon llama a Puck, pidiéndole que no se quede atrás, pero el travieso duende, que había olvidado lo divertido que era habitar entre los mortales decide quedarse.

Al día siguiente, la compañía de actores despierta, creyendo que todo fue un sueño. Richard Burbage, el actor que recibió el oro de Óberon aun tiene la bolsa en sus manos, pero al abrirla ve cómo todo el oro que había en su interior se ha convertido en hojas secas. Un pago justo, según Shakespeare, después de todo, han tenido el privilegio de presentarse ante un público excepcional.



Fachada



Las historietas de The Sandman son publicadas por Vértigo, un sello editorial de DC Cómics. Es por esa razón, que Morfeo suele aparecer junto a otros personajes del universo DC, como en el primer cómic de The Sandman, cuando su búsqueda lo lleva a conocer a La Liga de la Justicia y a John Constantine. En la cuarta y última historia que se incluye en País de Sueños, aparece también otro personaje de DC: Urania "Rainie" Blackwell, una chica que, en una piramide egipcia, y gracias al poder de Ra, se convirtió en la Chica Elemento. Y a diferencia de los tres relatos anteriores, en esta historia no aparece Morfeo, pero si se presenta su hermana, Muerte.

Esta historia empieza en un cuarto con muy poca luz; en él, una chica se encuentra fumando y desea morir. Ella es Rainie Blackwell. En medio de su depresión, ella llama a la compañía para la que trabajaba, buscando a un tal Mulligan, el único hombre del mundo exterior con quien aun mantiene contacto. Él le informa que su cheque no sale hasta la siguiente semana, y cuando ella se lo pide, él le dice que no puede salir con ella, por normas de la compañía. Ella se siente triste al finalizar la llamada, y se deprime aun más, sabiendo que no podrá volver a llamarle hasta la siguiente semana. Su cuerpo y su rostro tienen una apariencia extraña, por esa razón ella vive encerrada en su cuarto, y él es la única persona con quien ella habla, aunque ni siquiera sabe cómo es.

De repente, suena el teléfono. Una vieja amiga de Blackwell la busca para invitarla a salir, y eso le alegra el día. Rainie volverá a salir, así que tiene que hacer uso de sus poderes para moldear un rostro normal que cubra su fea apariencia. Para alguien que puede convertirse en cualquier cosa parecería muy sencillo fabricar una piel sobre el rostro, sin embargo, en una ocasión Rainie lo hizo de ese modo, y la máscara de carne se pudrió en su rostro, dejando una peste horrible que tardó semanas en quitarse. Desde entonces usa rostros de silicato. Para el cabello usa metales. Y el resto del cuerpo, simplemente queda cubierto por la ropa.

Ya en el restaurante, todo parece ir bien, hasta que el rostro falso de Rainie empieza a desprenderse y ella tiene que huir para que el mundo no vea lo horrible que es. Llega a su departamento y llama a la compañía, buscando a Mulligan, pero alguien le informa que él fue trasladado a otro departamento. Ella se siente sola y vuelve a desear la muerte, lamentablemente, ya ha intentado suicidarse y nunca ha tenido éxito. Desesperada, empieza a llorar, mientras una chica vestida de negro, que pasaba por el pasillo, ve la puerta abierta y entra para hacerle compañía a Urania. La chica de negro escucha sobre los intentos de suicidio de Rainie, y de cómo su cuerpo ha sobrevivido a todo, incluso ha pensado en convertirse en oxígeno o agua para desaparecer en el aire o en el mar, pero su conciencia aun seguiría ahí, repartida por todo el mundo.

La chica intenta consolar a Rainie, recordándole que, al final, todo muere, y que incluso hubo un metamorfo como Rainie, un centurión romano de 2000 años que murió en un volcán. Rainie lo recuerda, pero nadie más estaba allí, es entonces cuando se da cuenta de que la persona con quien está hablando es la Muerte, lo cual la hace sentir aliviada, pues sus súplicas han sido escuchadas y la misericordiosa muerte ha venido por ella. Pero Muerte le dice que solo iba de paso, y que de hecho, ella no es misericordiosa.


Al final, Muerte decide ayudar a Rainie, y le explica que su vida, al igual que su muerte, es únicamente suya, y que ella no puede interferir en eso. Le explica que los seres mitológicos tardan más tiempo en morir, y que la mayoría continúa vagando en un reino onírico.  Desde ahí, Ra continúa creando metamorfos como Urania, para usarlos en su batalla contra Apep, la serpiente que nunca muere; pero Muerte le explica que ella se llevó a esa serpiente hace 3 mil años, así que realmente no existe una batalla que librar. Si ella quiere ser libre de su maldición, únicamente debe hablar con Ra. Cuando Rainie le explica que no puede viajar hasta Egipto, Muerte le dice que Ra no se encuentra únicamente en ese lugar, ya que, al ser un dios solar, él se encuentra en cualquier lugar donde el sol pueda ser visto.

Rainie empieza a hablar con Ra mientras observa al sol desde la ventana de su apartamento. Poco antes de quedar petrificada, descubre que la esfera solar es solo una máscara, y que detrás de ella se oculta el verdadero rostro de la deidad egipcia. Mientras su cuerpo comienza a desintegrarse suena el teléfono. Mulligan la busca, pero Muerte le informa que Rainie ya no vive ahí, y que tampoco puede hacerle llegar ningún mensaje, cuando él pregunta quién es ella, Muerte responde que ella es "solo una amiga, a veces".






Y esas son las historias que conforman el País de Sueños. Tal vez, en futuros posts, volvamos a hablar de Morfeo. Por el momento eso es todo. Nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros.



Peace&Love

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...